Doñana es la historia de muchas historias. Historias que se cuentan o se escriben
día a día, siglo tras siglo, desde los orígenes.
Ahí están los datos más recientes contenidos en tesis doctorales, artículos científicos,
cuadernos de campo, libros, exposiciones y acuerdos políticos entre otros documentos
que nos recuerdan constantemente que Doñana es un Patrimonio de la Humanidad, una
Reserva de la Biosfera, un Humedal de Importancia Internacional. Un bien común.
Ahí están también, en paralelo, las otras historias contadas por reyes, nobles,
cronistas y gentes de a pie que hablan de un vergel cinegético, de pabellones de
caza llamados palacios, de familias propietarias, de ilustres invitados y de generaciones
de guardas que han sentido cada palmo de tierra como suyo.
Y más historias plasmadas en crónicas y en libros de cazadores, naturalistas y aventureros
que siempre vieron en Doñana un horizonte indómito, salvaje, inexplorado.
El caminar de Doñana por sí misma podría ser narrado de muchas maneras, todas válidas,
porque ella es la historia de muchas historias, un libro abierto en el que cada
día se escribe una línea más.